martes, 21 de septiembre de 2010

Hasselt (día a día)

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Ya empiezo a adaptarme al ritmo de Hasselt, significa levantarse pronto y acostarse pronto. Aunque la última parte no la domino y seguimos trasnochando. Hasselt es una ciudad activa donde las haya, la gente anda, los coches son conducidos por personas y el alcalde hace que los trenes salgan a su hora.

Para tranquilidad de todos, se ha realizado la visita obligada al bar de las 300 cervezas y se ha elaborado una lista que a final de año deberá estar a cero (de momento faltan 298). También se puede visitar el Irish Pub  donde puedes beber tu cerveza acompañado de los pelirrojos del continente.

El otro día decidí probar el transporte público gratuito para ir hasta el centro comercial que está a un kilómetro a las afueras de la ciudad. Los autobuses para ser gratuitos están muy bien cuidados y atención: fueron nombrados "mejor autobús del año 2004" como indican las etiquetas que lucen con la cabeza bien alta en cada bus. Asegúrate bien de que el autobús al que te subes te llevará a tu destino, porque empiezan a dar vueltas por la ciudad y a la que te descuidas se van a las afueras. El H1 tarda aproximadamente 1 hora y media en completar su recorrido. Bájate a la mínima que veas algún sitio conocido y a mover las piernas.

El Carrefour eh im-presionante, tiene casi las mismas cosas, pero con las etiquetas en flamenco y los productos un poco más caros. La compra diaría se realiza en un Spar Express de los de toda la vida, desde la residencia se llega en 5 minutos y una vez allí puedes comprar todas las cosas a cambio de dinero. Tienen comidas preparadas y zumo recién exprimido, cólocas tu botella y tucu, te lo llevas a casa fresquito.

Los vicios son más caros, el alcohol sólo está al alcance de aquellos que han sidos becados generosamente por sus comunidades autónomas, el resto no apañamos con cerveza. Todo el mundo os recomendará la Duvel, no le acabo de coger yo el truco, para mí, el futuro está en la Jupiter.

El sábado pasé por delante de la Versuz (eso que parecía un Leroy Merlín). Es un sitio muy recomendable para la alta sociedad de Hasselt y alrededores. Podría resumirse como una discoteca donde la gente va montada en limusinas y batmovils. El jueves, que es cuando la entrada es gratuita para los acabados como yo, se parecerá más a Bacarrá. Ya nos han advertido, en la cola de esa discoteca nada de hablar español, han decidido prohibir la entrada a los extranjeros y a la mínima que los seguratas detectan a uno le invitan a salirse de la cola. Calladitos y pa'dentro.

Hoy he estado en la universidad y he dado mi primera clase: Audiovisual Design (Payri pero en inglés). En el próximo post haré un repaso a ese extraño lugar alejado de la mano de Calatrava.